La Rioja entre las provincias con más desplome económico en el país

A nivel provincial, y en línea con los tímidos números nacionales, comenzaron a aparecer unos pocos atisbos de reactivación, según el Indicador Sintético de Actividad de las Provincias (ISAP) realizado por Federico Muñoz & Asociados.

Aunque, por cierto, el desempeño general continuó siendo bastante pobre: en efecto, el ISAP de Muñoz revela que, en el inicio de 2019, apenas tres provincias estuvieron arriba de los niveles productivos del último tramo de 2018. Fueron Buenos Aires, Mendoza y Neuquén mientras los índices de los 21 distritos restantes permanecieron sumergidos en una tendencia declinante. La peor fue Santiago del Estero, con una caída de 2,3%.

Más allá de estos repuntes puntuales del primer trimestre de 2019, todas las provincias volvieron a exhibir variaciones interanuales negativas en sus niveles de actividad. En la mayoría (22 de 24), las caídas resultaron de una magnitud considerable (superiores a 4%) y en cuatro provincias (Catamarca, Chaco, La Rioja y Tierra del Fuego), el desplome fue “decididamente estrepitoso”, dice Muñoz: por encima del 10%. Siquiera la Texas criolla (Neuquén), bendecida por la notable pujanza de Vaca Muerta, logró evitar una caída interanual de su ISAP: -1,5% frente a 2018.

El ISAP es la síntesis de ocho indicadores parciales o sectoriales: nivel de empleo, salario promedio, recaudación del IVA, ventas de supermercados, despachos de combustibles, despachos de cemento, transferencias del Tesoro Nacional y patentamientos de autos.

“Esta pobre performance respecto al primer trimestre del año pasado no debería sorprender; después de todo, el comienzo del último año marcó el pico de expansión anual para la gran mayoría de las provincias”, explicaron, como atenuante, desde Muños & Asociados y adelantaron: “Diversos indicadores parciales y sectoriales sugieren que la economía argentina volvería a registrar una leve expansión en el segundo trimestre de 2019. Es de esperar entonces que en este período varios otros distritos reviertan la tendencia declinante de su nivel de actividad y que el primer trimestre haya marcado el piso tanto para la economía nacional como para la mayoría de las economías provinciales”.

Las mejores

Un primer dato que llama la atención es que solamente un distrito ostenta, al primer trimestre de 2019, un nivel de actividad superior al del 2015: la Ciudad de Buenos Aires. Las restantes 23 provincias sufrieron, en mayor o menor medida, un retroceso en el acumulado de estos tres años y medio.

Santa Cruz continúa siendo, por lejos, el distrito de peor desempeño en el período analizado, con una fuerte caída acumulada en su ISAP (nada menos que 18%) y once de quince trimestres con saldo negativo.

Además, siendo un año electoral, desde la consultora analizaron el desempeño de las economías provinciales en la presente gestión en función de la pertenencia política de los gobernadores de cada distrito.

  • Las provincias oficialistas mostraron resultados aceptables (dentro del pobre desempeño general): cuatro de cinco (la excepción es Jujuy) se ubican en la mitad superior del ranking.
  • Las del PJ no alineado con el kirchnerismo, o provinciales, alternaron distritos bien posi
    cionados para el período (Córdoba y Neuquén, por ejemplo) con algunos de performance decididamente muy mala (Chubut o Río Negro).
  • La mayoría de las provincias con gobernadores afines al kirchnerismo se ubica en la mitad inferior del ranking: además de Santa Cruz, también tuvieron malos desempeños San Luis, Misiones, Catamarca y La Rioja.

“A juzgar por los resultados observados hasta hoy en las elecciones para gobernador, parecería que la economía no ha jugado un papel preponderante en las decisiones del electorado. Los oficialismos provinciales salieron victoriosos en 14 de las 15 elecciones que se han celebrado en lo que va del año. La única excepción es Santa Fe, paradójicamente, una de las de ‘mejor’ performance económica en este período”, analizaron desde Muñoz y Asociados.

“Al parecer, el grueso de los gobernadores ha logrado mantener su capital político a salvo del pobre desempeño de la economía. El costo político de la recesión, entonces, estaría recayendo exclusivamente en el Gobierno Nacional”, concluyeron.