Primera detenida por la estafa del “telar de la abundancia”

Una joven riojana de 20 años se convirtió en la primera denunciada, detenida y posteriormente excarcelada por el denominado “telar de la abundancia”, un juego que ya trajo varios estafados y denuncias al respecto.

La historia comenzó en 2016, cuando Julieta Ruiz (18 años en ese momento) invitó a familiares a ingresar a un “telar de la abundancia”, un esquema piramidal que encontró en internet para obtener dinero de forma rápida.

El juego le funcionó al conseguir 150.000 pesos con lo que quería abrir un estudio de danza en la ciudad riojana de Chamical, pero terminó siendo una estafa a 1.500 personas.

La joven fue denunciada y “está imputada por el delito penal de estafa”, fue detenida unos días y excarcelada, indicó a TN su abogado, Matías Moyano.

La detenida obtuvo miles de pesos.

“Para que haya un ganador tiene que haber por lo menos 8 personas que participen de este sistema. Luego, cada uno de estos ocho tiene que buscar ocho personas más”, explicó el abogado sobre el sistema. La ganancia obtenida depende de la participación de nuevos miembros que pongan dinero.

El letrado puntualizó que sólo en la red que lideró la chica “hubo otras 100 personas que cobraron, Julieta es solo una de ellas”. Por lo tanto, según el abogado, todos deberían ser imputados.

“Ella lo inició en su entorno familiar. Como Chamical es una ciudad de 20.000 habitantes en la que nos conocemos todos, la gente le preguntaba y ella iba guiando”, dijo Moyano. De manera metódica, la joven anotó la creación de cada “flor de la abundancia” en unos cuadernos.

“Prácticamente estuvo todo Chamical involucrado en esto. Estos libros sirvieron de prueba”, indicó el abogado. Según dijo, unas 700 personas solo perdieron plata mientras que el resto obtuvo algo de dinero. Unas 100 personas se llevaron un total de 7 millones de pesos.

El letrado sostuvo que Julieta era solo “una chica humilde de 18 años” y que “si hubiera sabido a donde iba a llegar todo eso, no lo habría hecho y menos con su familia”.

Para ella era un “sistema solidario” y “hasta ingresaron personas sin poner dinero”. “Uno de los motivos por el que colapsó el sistema es porque hubo gente que no aportó dinero y porque se acaba la población. Chamical es una ciudad muy humilde, donde el salario básico en ese momento era de 4.000-5.000 pesos. Después de un mes, un mes y medio se terminaron las personas que podían aportar 18.000 pesos para participar. Venían parientes de otras ciudades”, continuó Moyano.

El abogado indicó que pese al escándalo, “después de tres años sigue funcionando en La Rioja“. Ahora, se conocieron casos de famosas que participaron del Telar de la Abundancia en distintas partes del país y el tema tomó notoriedad.

¿Qué es Telar de la Abundancia?

Se ofrece como un sistema de financiación rápido en el que los beneficios pueden llegar a ser del 800% (un rendimiento que no ofrece ninguna opción legal del sistema financiero). Sin embargo, para que eso suceda, se debe entrar en el “telar” aportando una suma de dinero a una determinada persona y comprometerse a conseguir que al menos otras siete personas hagan lo mismo para que, de esa forma, empiece a trabajar “la rueda”.

La persona que recibió ese dinero inicial (podrían ser, incluso, 80 mil pesos si cada uno de los ocho puso $10.000) es alguien que, en teoría, en algún momento fue el primer pétalo de otro esquema, que en este caso representa una flor. Y entregó ese “regalo” a otra persona, para que el esquema siga funcionando.

Para llegar al centro de la flor y recibir el “regalo”, hay que ir avanzando en el círculo, dividido en cuatro capas. Por eso, al final el “negocio” lo componen 15 personas en total: la parte inicial está formada por ocho miembros (las que ingresaron últimas y hacen el aporte para el “regalo” de la persona del centro), la siguiente etapa está formada por cuatro, la siguiente por dos y la última por una persona, que es la que recibe el dinero.

¿Como avanza el sistema? Cada vez que las ocho personas de la etapa inicial entregan el dinero, el círculo se divide en dos y los que estaban en la etapa de dos personas pasan a estar cada una en el centro de una nueva célula, que solo tendrá tres capas. En ese momento se necesitará completar la capa superior de ocho personas que, nuevamente, aportarán para el “regalo” de la del centro. La idea es que quien llega convenza a más conocidos de participar -ya sean amigos, familiares o compañeros de trabajo- para que el fraude siga su curso.

Es decir que nadie recupera su inversión hasta que alcanza el centro de su célula, por lo que en el momento que colapsa por la falta de nuevos miembros, las últimas capas pierden el dinero que fueron aportando para llegar hasta el centro.

A partir del lenguaje y la persuasión, los estafadores logran que las personas empiecen a participar e incluso quizás los primeros en caer en la trampa puedan completar un ciclo completo hasta obtener la “recompensa”, con el agravante de que ellos mismos terminan funcionando como anzuelo de nuevas personas engañadas.