Un tatuador va a juicio por difundir videos íntimos de su ex por WhatsApp y someterla a violencia de género

El Juzgado de Instrucción en lo Criminal y Corrección N° 3 de La Rioja determinó que su ex pareja, el tatuador Patricio Pioli, sea elevado a juicio por los delitos de “lesiones leves calificadas y coacción”, y dictaminó el sobreseimiento de la joven en la causa que él le había iniciado por amenazas. Pioli había logrado imponerle a Sánchez Frega que no lo mencionara en medios de comunicación, con fuertes consecuencias legales si lo hacía.

“Como al momento de hacer la denuncia la viralización de las fotos y los videos no constituían un delito se tuvieron en cuenta otras circunstancias que rodean el caso como la coacción y el daño psicológico que le generó el acusado a mi clienta”, explicó a Infobae el abogado de la víctima, Sebastián Andrada.

La notificación de la elevación a juicio de la causa
La notificación de la elevación a juicio de la causa

“Se introdujo la figura de la coacción, que es un delito que consiste en obligar a una persona mediante amenazas a hacer algo que no quiere, porque Pioli le decía a Paula que si no volvía con él iba a difundir ese material íntimo. A lo que sumamos las lesiones leves calificadas, que tienen que ver más con el daño psicológico que le ocasionó que con las agresiones físicas, que también las hubo”, detalló Andrada.

Debido a la falta de legislación vigente para condenar los hechos de violencia de género digital que padeció Paula, en la reforma del Código Penal se introdujo la figura sobre la difusión de material sexual privado, que contempla hasta tres años de prisión.

El encargado de presentar ese proyecto en el Congreso fue el juez de la Cámara Federal de Casación Penal Mariano Borinsky, quien le remarcó a Infobae “que lo novedoso de esta iniciativa es que la intimidad sexual de la pareja se va a proteger por primera vez”.

Borinsky detalló la norma que “se sanciona con pena de prisión de seis meses a dos años o multa equivalente a $5.000 por día al que, sin autorización de la persona interesada, difundiere imágenes o grabaciones con contenido sexual, que hubieran sido producidas en un marco de intimidad”.

El juez agregó: “Se establece un agravante –con pena de 1 a 3 años de prisión- si el autor de este delito hubiera tenido una relación afectiva con la persona afectada, si se trata de un menor de edad –en cuyo caso podría también configurarse el delito de pornografía infantil— y si el autor hubiera actuado con fin de lucro”.

La historia de Paula Sánchez Frega cobró notoriedad a nivel nacional en junio de 2017 cuando su ex, Patricio Pioli, fue procesado con prisión preventiva (pero con beneficio de excarcelación) y embargado por 30 mil pesos. Esa exposición, que generó un gran revuelo mediático, hizo que la joven terminara bajo tratamiento psiquiátrico por trastornos de ansiedad y depresión.

“Fue una relación tóxica y conflictiva que duró ocho meses. Lo conocí cuando me fui a tatuar al local de él. Al tiempo iniciamos un relación y terminó viviendo en mi casa”, contó Paula, quien a su vez admitió que nunca se llevaron del todo bien y que la relación entre ambos estuvo marcada principalmente por agresiones verbales.

“Empezamos a celarnos mutuamente y ya discutíamos por cualquier cosa. No lo soporté más y le pedí que se fuera a vivir a otro lado. Pero él no se bancó que lo dejara y tras amenazarme de muerte decidió viralizar por WhatsApp mis fotos y videos íntimos”, explicó.

A pesar de que los familiares y amigos de su ex usaban las redes sociales para atacar a Paula y desacreditar sus dichos, ella no se amedrentó y decidió recurrir a la Justicia para ponerle fin al hostigamiento. Presentó todas las pruebas necesarias, logró una restricción perimetral y hasta marcó un hito: logró su procesamiento y la elevación al juicio oral del caso.

Mientras espera que la Cámara Tercera de La Rioja firme el inicio del juicio, la riojana confía en que se “dicte un fallo ejemplar que siente precedente” más allá de que su abogado admitió que “es muy difícil que le den una pena privativa de su libertad”.

Patricio Pioli podría ser condenado con dos a seis años de prisión. Y en el caso de que la pena no supere los tres años, “puede ser de cumplimiento condicional siempre y cuando no tenga antecedentes”, explicó el letrado Andrada, quien remarcó que -llegada esa instancia- su encarcelamiento queda en suspenso mientras no cometa un nuevo delito y cumpla con las reglas de conducta establecidas en la sentencia.

“La Justicia de La Rioja debe actuar consecuentemente y ver los daños que se le han provocado a una persona. Espero que lo condenen y que me aseguren que mi vida no va a correr ningún tipo de riesgo”, concluyó Paula.

Fuente: Infobae