Para el querellante Alfredo Olivera, hay “un abundante cúmulo de pruebas” contra Milani

Alfredo Ramón Olivera, querellante en el juicio de lesa humanidad que se sigue contra el ex jefe del Ejército César Milani en La Rioja, consideró que existe “un abundante cúmulo de pruebas” para que el Tribunal Oral Federal de esa provincia condene mañana al general retirado.

“Hay elementos para lograr una condena que son contundentes. Hay testimonios y pruebas documentales que fueron refrendadas por mí en diversas oportunidades. Tenemos un abundante cúmulo de pruebas en esta causa contra Milani”, señaló Olivera a Télam.

Milani, quien estuvo al mando del Ejército durante buena parte de la segunda presidencia de Cristina Fernández de Kirchner, es juzgado desde el pasado 3 de mayo por el secuestro y las torturas sufridas por Pedro Olivera y su hijo, Alfredo, durante marzo de 1977 en La Rioja.

En aquellos años, el militar retirado estaba asignado como subteniente en el batallón 141 de Ingenieros con asiento en esa provincia.

Milani está imputado de haber encabezado un grupo de tareas que secuestró a Olivera padre de su domicilio y de haber estado involucrado en la captura de su hijo, que se produjo horas más tarde en el lugar en el que trabajaba.

“Se llevó a mi padre en un allanamiento ilegal y tuvo intervención para que me apresaran a mí. A mi entender, no hay posibilidades de que Milani no sea condenado”, apuntó el querellante.

Tras su secuestro, Pedro Olivera fue trasladado al Instituto de Rehabilitación Social (IRS) de La Rioja, donde resultó torturado y luego, en muy mal estado de salud, fue devuelto a su domicilio por sus captores.

Sus familiares aseguraron que los abusos que padeció en su lugar de reclusión le ocasionaron daños a su salud que lo acompañaron hasta su muerte, que se produjo en 1999.

En tanto que Alfredo Ramón quedó a disposición del Poder Ejecutivo y en esa condición estuvo detenido en la Unidad Penal 9 de La Plata.

No obstante, denunció ante la Justicia en 1979 a Milani por apremios y luego ratificó sus dichos ante un Consejo de Guerra, que absolvió al entonces subteniente.

Tras la llegada de la democracia, Olivera denunció a Milani ante la Comisión de Derechos Humanos de La Rioja, para meses después presentar una denuncia ante la Justicia provincial contra el militar.

“Hace años que vengo sosteniendo la culpabilidad de Milani, es mentira que ‘me acordé’ de todo recién en 2013. Él y sus defensores quieren presentar esto como una persecución política, pero lo que quiero es que se haga justicia”, subrayó Olivera.

Los fiscales federales Rafael Vehils Ruiz y Virginia Miguel Carmona pidieron 18 años de prisión para el ex jefe del Ejército; 20 años para el ex juez federal Roberto Catalán y 12 para el teniente Alfredo Santacroce, entre otros pedidos de penas para otros imputados en este juicio.

Hoy estaba previsto que se reanudarán las audiencias en este juicio con los alegatos de las defensas y que mañana, a partir de la 9.30, se diera inicio a las lecturas de las sentencias por parte del Tribunal.

En este juicio hay una causa acumulada que tiene que ver con las desapariciones de César Minué y Adán Díaz Romero, ocurridas en julio de 1976 en La Rioja.

Estas dos víctimas eran amigos de Alberto Agapito Ledo, soldado conscripto del Batallón 141, y desaparecido un mes antes en Tucumán, donde había sido trasladado junto a esa unidad al mando de Milani. 

Por este caso, el general retirado deberá afrontar otro proceso que se desarrollará en Tucumán, que debía comenzar el 16 de marzo y fue postergado para el 12 septiembre.

“Nosotros creemos que esa causa de Ledo comenzó acá, en La Rioja, donde seguro que se le hizo inteligencia para luego llevarlo a Tucumán, a un operativo y hacerlo desaparecer”, puntualizó Olivera. (Télam)